El DIRCOM tiene que tocar tierra, escuchar y entender bien qué quiere la compañía

Dircom Udla

Para Joan Costa, cualquier compañía puede evitarse un fracaso con la presencia de un directivo de comunicación (Dircom) entre sus filas. “El Dircom tiene que tocar tierra, escuchar y entender bien qué es lo que quiere la compañía y cuál es su proyecto. Y tiene que ayudar a la viabilidad de ese proyecto y saber si en el exterior los públicos más fieles, los estratégicos, de los cuales depende la compañía, tomarán de buen grado este cambio”, explicó.

Costa entiende que “no se puede planear una visión comunicativa que no sea desde una visión estratégica”. En este sentido, aseguró: “Este es el modo cómo la imagen de la empresa favorece a la imagen de sus productos y viceversa. Ese intercambio entre marca corporativa y marca de productos y servicios, es la dinámica que favorece la efectividad de la empresa porque cuando se venden los productos, se vende la compañía”. Y añadió: “Este es el gran cambio que introdujo el Dircom”.

 – ¿Cuánta aceptación tuvo la figura del Dircom en Latinoamérica?

-El balance es muy positivo. En México, en 2004, el Dircom no se conocía. Quise publicar un libro que se llamaba Dircom Online, pero tuve que cambiar el título porque tenía que explicar qué era un Dircom. A diez años de eso, la maestría en Dircom ya está en México, Ecuador, Perú, Bolivia, y muy pronto estará en Colombia y Brasil. Se está extendiendo porque las empresas descubren que es una visión mucho más completa y eficaz que los atendimientos especializados de cada departamento por separado.

 -¿Cuáles son los temas que preocupan hoy a los responsables de comunicación de las empresas?

-El rol principal del Dircom es coordinar las estrategias particulares de la compañía con la estrategia global del negocio y proyectarlo en el largo plazo. De ser un director coordinador de las comunicaciones, ha evolucionado y es ya el consultor estratégico interno en la toma de decisión. Es una manera de gestionar las relaciones, las acciones y comunicaciones con la idea de que la comunicación es un modo de acción y que la acción es una forma de comunicar. La integración entre lo que dice y hace tiene que ser total.

Y este es el primer antídoto contra la falta de credibilidad de las empresas. Publicitariamente, se promete el oro y el moro pero a la hora de la realidad, el público se da cuenta de que solo fue propaganda. Esto es de la primera etapa del Dircom. Lo que les interesa a quienes asisten al Congreso Iberoamericano de Dircom es cómo se mueve el Dircom en el plano de la consultoría interna para todo el equipo directivo y, por otro lado, con qué métodos de medición cuenta para la gestión de los intangibles. Los valores intangibles no están en los productos ni en los servicios, están en la empresa: su reputación, su imagen pública, su cultura interna, su identidad diferencial, su estilo de comunicación. Esto requiere el tratamiento del Dircom.

El management actual no se entendería sin el Dircom, que ha incorporado el concepto de estrategia global e integrada para las organizaciones. Es una visión totalmente distinta a la precedente, por ejemplo, de las escuelas de negocios, que es una formación muy especializada. En cambio, el Dircom es una figura complementaria del equipo de especialistas, aglutina el trabajo de todos: la estrategia particular de cada departamento y superpone a eso la estrategia global de la empresa. Esto es un cambio radical y no se detiene porque cambia la tecnología, la cultura, el entorno.

Además voy a presentar una primicia: el libro El Paradigma Dircom, que plantea esta figura de cara al futuro inmediato. Partimos del hecho que el mapa del mundo de la comunicación está cambiando, por lo que se incorporan nuevos tipos de empresas, nuevas organizaciones y a este movimiento, el Dircom lo hace suyo para avanzar y aportar nuevas ideas y soluciones.

Tomado de Ad Latina

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